Una extensa charla con una de las referentes de Las Leonas, desde su infancia en Florencio Varela y los comienzos en el hockey, hasta su presente, dentro y fuera del campo de juego. En el medio: la familia; La Plata y Santa Bárbara; idas y venidas con la Selección; Italia, Brasil, Rusia, Bélgica, España; la UNLP, militancia y estudio.
María Victoria Granatto, la jugadora de Santa Bárbara fue convocada para disputar su segunda Copa del Mundo.
“Yo también tenía ganas de revisar mi propia historia”, admite María Victoria Granatto. “A veces estoy contando algo y me preguntan: ‘¿En serio hiciste tal cosa?’”. Lo hizo.
Victoria, la más grande de cuatro hermanas, tiene 35 años. Juega al hockey sobre césped, al igual que Mariquena, María José y Delfina. Con Majo, la tercera, comparte la selección argentina, Las Leonas.
Se autopercibe platense pero Florencio Varela tira y mucho: el barrio, el jugar a la maestra con las hermanas, o al fútbol con los primos; las bolsas de nylon en los pies, los sachets de leche del comedor, los pocos días con TV por cable o las golosinas que llegaban de vez en cuando.
Después, el hockey: los comienzos en un club popular y el difícil salto a otro club totalmente diferente, ya en La Plata. Más acá en el tiempo, el darle prioridad a la militancia durante las elecciones estudiantiles de la Facultad y la espina que pudo haber quedado clavada para siempre. Un clic en 2016, cuando creía que entre ella y el hockey ya estaba todo dado, o el aniversario de la Revolución Rusa jugando en la mismísima Rusia. La medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Tokio, “mezcla de caótico y hermoso”, y otra vez el no querer saber nada con el hockey.
Un poco por ahí pasa esta revisión de su propia historia, hasta su presente, a días de una Copa del Mundo.
“Me autopercibo platense porque La Plata me dio todo: mis amigos, la posibilidad de estudiar, el hockey”, le cuenta Victoria a la Agencia DIB. “Pero hay algo que para mí es único, que es no ser de La Plata, sino de Varela. Siento que tengo otra visión del mundo, la de la gente que vive en el Conurbano. Lo digo como algo positivo, lo revalorizo”. Y desarrolla: “En La Plata tenés la Universidad cerca, o el club cerca. Y para mí vivir en Varela fue como todo lo difícil de vivir en… Sí, como todo lo difícil. Y no porque tuviese conciencia de que era difícil, era chica. Pero hay un montón de cosas que tengo hoy, que veo en mi mamá, que es de Varela, o en mi viejo, de Remedios de Escalada… Siento otra subjetividad. Sin pretender subestimar al platense, pero la vida es un poco más fácil en La Plata. Por ejemplo, tenés el 273, que de la esquina de tu casa te deja en la puerta de la Facultad. Y yo veía a mis primos, que se tomaban dos, tres bondis, el TALP… Es estar en el ‘medio’, entre Capital y La Plata, una vida de mayores esfuerzos. Y tengo esas dos cosas: muchos recuerdos de Varela, hermosos, y otros más duros en términos económicos, porque mi familia la peleó un montón”.
Victoria nació el 9 de abril de 1991 y vivió en Varela once años. “Al tener otro presente, esas cosas parecen lejanas, pasaron treinta años. Pero no: me constituyen, y también hacen que a todo lo que me pasa le dé otro valor. Si bien hoy digo que soy de La Plata, una de las cosas más lindas para mí es tener mi familia en Varela; volver, ser de Varela”.
Por eso, cuando le propusieron realizar clínicas de hockey en la Provincia, “de mil opciones”, eligió Varela: “Es una parte de mí, no sé si la mitad, pero más o menos”.
Victoria es la hija mayor de Evangelina y Marcelo, dos estudiantes de Sociología de la UBA que se conocieron en un viaje de estudio, o de militancia, o de ambas cosas.
En Varela, Vicky vivió en una casa de la calle Tinogasta. De aquel barrio, tiene imágenes y las comparte: “Las cuadras de barro para ir a la escuela, con la bolsita atada en los pies para no ensuciarnos; me lo acuerdo patente. Después, mil cosas más: mi vieja haciéndonos la leche, o nosotras yendo a retirar los sachetcitos que repartían para la gente del barrio”. Y más recuerdos: “Mis primos, mis abuelos, abuelas; mucha familia”.
Fuente: Agencia DIB